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La principal ventaja es que las casas nuevas nos permiten ahorrarnos el coste de una posible reforma.

Ten en cuenta que se trata de una casa que no ha sido habitada, lo que conllevará que no exista ningún deterioro en la vivienda (por ej. falta de mantenimiento de instalaciones, materiales, etc.).

Además, los hogares que se diseñan hoy en día son de última generación, lo que implica que en su construcción se hayan utilizado materiales eficientes que garanticen una adecuada eficiencia energética.

La relación calidad-precio de las viviendas en construcción es muy buena, partiendo además de que se pueden modificar algunos aspectos sobre el plano.

Así, podemos elegir ubicación, orientación, número de dormitorios e incluso dimensiones de la estancia, algo que en el caso de la vivienda de segunda mano resultaría más complicado a no ser que se realice una reforma completa, cuyo coste también se agravaría.

Como ya sabrás se han dado bastantes casos de estafa. Esto nos lleva a tener que investigar a la promotora.

Ante este hecho, nuestro consejo es que verifiques los datos de inscripción de la empresa en el Registro Mercantil. Así mismo, como añadido, también es conveniente que compruebes a nombre de quién está la edificación en el Registro de Propiedad y si cumple con todos los permisos por parte del Ayuntamiento.

Todas las viviendas tienen que contar con certificado energético (CEE) que permita conocer el coste aproximado de luz, agua y gas. Es más, las viviendas de nueva construcción, al utilizar materiales más eficientes disponen normalmente de certificados A y B que garantizan un menor consumo y un mayor cuidado del medio ambiente.

Las viviendas nuevas nos obligan a pagar un IVA del 10% (Impuesto sobre el Valor Añadido). Junto a este, también el IAJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados); que normalmente ronda el 1% y sirve para gravar el préstamo hipotecario. Y, por último, los costes de tasación, notaría, gestoría e Inscripción en el Registro de la Propiedad.

La entrega de llaves se realiza en el momento en el que se firma la escritura de compraventa ante notario.

A esto debemos añadir el tiempo en el que la promotora tarde en preparar toda la documentación solicitada por parte de la entidad financiera para el estudio sobre solvencia de cara a la concesión de la hipoteca, así como la tasación de la vivienda.

A partir de aquí, una vez toda la documentación está lista, el propietario recibirá la entrega de llaves y con ello podrá comenzar a preparar la mudanza.

La señal se refiere a una cantidad de dinero que el comprador le entrega a la promotora como sinónimo de garantía y que sirve para realizar la reserva de la vivienda hasta que se firma el contrato de compraventa.

Es importante destacar que en caso de que finalmente no se realice la compra de la vivienda, esta cantidad se perderá.

La exigencia de documentos corre por parte del banco y servirán para comprobar la solvencia del comprador, ya que será el banco quien se encargue de la concesión de la hipoteca, por tanto, necesita dispones de la escritura de propiedad, licencia de ocupación, seguro, señal, etc.

Además, hay que añadir la identificación personal, nóminas, declaración del IRPF y contrato de trabajo del comprador.

En caso de que la vivienda cuente con algún tipo de desperfecto, ya sean ocultos o visibles en un plazo de tres años, la promotora tendrá que responder.

Por otro lado, si se trata de problemas de estructura la garantía se ampliará hasta los 10 años.

Si el comprador se encuentra ante esta situación tiene derecho a reclamar y la promotora tendrá la responsabilidad de hacerse cargo de los desperfectos.

La empresa promotora hará entrega de los planos generales y detallados de la vivienda. En ellos encontraremos su ubicación, superficie útil, zonas comunes, etc.

En algunos casos esto incluye instrucciones sobre el uso y la conservación de las instalaciones, además de información sobre la constitución y posibles normas dentro de la comunidad de propietarios.